Las videoreuniones: tecnología que potencia el Campus Virtual

En el artículo anterior, analizamos de forma resumida, la adopción masiva de tecnologías para videoreuniones (videollamadas grupales o videoconferencias) como Zoom, Google Meet y Cisco WebEx, entre otras. Allí llamamos la atención sobre el uso exclusivo y aislado de estas plataformas, y lo erróneo de referirse a esta práctica como Aprendizaje en Línea o E-learning, dado que se solo trata de una herramienta de esta modalidad.  

Pero ¿qué ocurre cuando se integra una plataforma de videoreuniones, a un Campus Virtual?

Ocurre una sinergia: cada sistema enriquece y potencia al otro. Se suman sus beneficios para reducir sus desventajas.

Para comprender mejor, enumeremos (breve y superficialmente) algunas ventajas de un Campus Virtual:

  • Puede incluir:
    • Videos con clases grabadas (u otro contenido) desde Youtube, Vimeo, Google Drive, Dropbox o similar.
    • Descarga de materiales didácticos, en formatos como: pdf, ppt, doc, etcétera.
    • Evaluaciones: Opciones Múltiples, Verdadero/Falso, Unir con Flechas, entregas de proyectos, y más).
    • Encuestas y foros de opinión /debate.
  • Sistema de mensajería interna y externa.
  • Generación y descarga de certificados de finalización de curso.
  • Reportes de los estudiantes, a medida.
  • Permite cursos de mayor extensión y caudal de contenido (como diplomaturas y posgrados). Además de permitir al estudiante que administre sus propios tiempos para cursarlo.

Las plataformas de videoreuniones también aportan numerosos beneficios, entre ellos:

  • Simplificación de procedimientos y reducción de costos para implementar clases sincrónicas (en tiempo real) masivas.
  • Disponen de una creciente cantidad de comandos que permiten al orador y anfitrión tener el control total del evento.
  • Los asistentes no requieren de costosos equipos ni de una elevada velocidad de conexión a Internet.
  • Rescata el lado más humano del Aprendizaje en Línea: ver, escuchar e interactuar con una persona en tiempo real.
  • Es posible grabar la sesión para luego compartir el video por diversos medios.

Al integrar una plataforma de videoreuniones (como Zoom, por ejemplo) con un Campus Virtual (pensemos en Moodle), además de sumar estos dos conjuntos de beneficios, genera un tercer conjunto:

  • Aumenta la seguridad de la videoreunión, al evitar la difusión del ID de la reunión. El estudiante ingresa al Campus Virtual, a su curso y desde allí a una actividad que lo conducirá a la reunión (que asimismo podrá estar protegida por una contraseña extra).
  • Brinda mayor “sensación de compromiso” al estudiante. Ya que, si bien podrá administrar sus horas de estudio, también debe tener un horario en el que se requiere que cumpla con su asistencia. Este punto es muy favorable, por ejemplo, para quienes necesiten de una mínima estructura predeterminada de cursado, para evitar su dispersión.
  • Suma otra herramientas didáctica a las que el Campus Virtual ya provee: la clase en directo (similar a la presencial). En el ámbito virtual, con frecuencia distribuir los contenidos en diversos soportes digitales (video, clases, foros, audios, imágenes, textos) funciona mucho mejor que limitándolo a uno solo.

En definitiva, en lugar de elegir una plataforma en detrimento de la otra, la unión, la integración de ambas (según el tipo y los objetivos del curso), puede dar lugar a una evolución en el Aprendizaje en Línea que mejore la experiencia de los estudiantes y ayude a alcanzar las metas de la institución.

 

Lic. Ricardo Acosta García

Consultor e-learning

Más artículos